Álbumes de familia: desarraigo y pertenencia comunitaria
- historias contadas
- 15 may
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Texto y fotos: Carlos E. López Castro
“No haces una fotografía solo con la cámara; la haces con todos los libros que has leído, las películas que has visto y la gente que has amado”, (Ansel Adams).
En un taller realizado en el Museo Casa de la Memoria, el sábado 2 de mayo de 2026, Simón Bolívar Serna y Maria Salomé Ospina, los talleristas, explicaron que el objetivo era: “Conversar con los participantes para que puedan narrar sus trayectorias de organización, experiencias comunitarias, de resistencia frente al desarraigo y el lugar de las fotografías como ejercicio de pertenencia”.

La gran mayoría de personas nacidas en el siglo pasado muy seguramente tienen una de las primeras fotografías, en papel, que aún hace parte de su historia en familia: foto de la primera comunión. Y muy posiblemente, quienes hayan nacido en el presente siglo aún se preguntarán por las fotografías digitales que se han perdido. Y más allá del sentido religioso, muy seguramente, esa fotografía nos deja marcados por la celebración en familia (yo como protagonista del grupo). Queda la memoria impresa en el papel como el instante de pertenecer, por primera vez en la vida, a un grupo social, casi siempre con la identidad de ciertos rasgos, costumbres e identidades culturales, religiosas. El yo, se convierte en nosotros.
Luz Danelia Guarín, asistente al taller, representa a las organizaciones sociales que conforman el Comité de Víctimas, ASOLAVIDI, que es un comité que nace en 2005 de los procesos en la comuna 3, Manrique. En relación a sus fotos que mostró dijo: “Es importante conservar las fotografías de los álbumes de familia, trabajo social y comunidad porque es hacer parte de la construcción de la memoria en nuestros territorios con esos enfoques, en esos derechos que nosotros trabajamos como la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición. Para mí esas fotos son importantes porque son más de 25 años”.
Hasta llegar a ser adulto mayor, casi siempre, en las fotografías del álbum familiar, en los instantes cotidianos estamos pensando en lo que no tenemos, recordamos a quienes ya no están… ¿Será en ese instante donde más se valora las fotos del álbum familiar para recobrar la memoria de lo que no está? Los álbumes de familia son algo más que las ausencia. Es mirar desde lo que ya no existe para reconstruir la fuerza del trabajo en una comunidad que es solidaria.
Aura Serna del barrio La Honda, Comuna 3, Manrique, ha participado en organizaciones y proyectos como: “La luz de la luciérnaga”, “Mujeres mandalas”, “Sueños y memoria”, “Casa de encuentro Luis Ángel García Bustamante”, “Corporación de víctimas y sobrevivientes del conflicto armado de la Unión Patriótica”. Ella también conversó en el taller, y sobre una de las fotos que mostró, expresó: “Vemos otra fotografía que fueron de las primeras que se tomaron en el comité de ASOLAVIDI de la comuna 3, Manrique, en los primeros recorridos. Reconociendo nuestro territorio. Es una foto que muestra cómo salíamos a caminar en comunidad por las laderas de Medellín, por Bello Oriente, María Cano, La Cruz, Carambolas y la Honda, para conocer dónde habitábamos”.
Y termina Luz Danelia Guarín, conversando sobre el recuerdo que llevó: “Como vemos en la foto que traigo, esto es muy importante para mí en la memoria porque yo estaba con muchas víctimas en la cancha de San Blas, dándoles orientaciones sobre esos derechos que tenían porque en ese entonces no teníamos espacio. No nos prestaban espacios no sabían de dónde veníamos y nos reuníamos en lugares públicos”.
Pegar o armar una serie de fotografías para un álbum familiar o para unos recuerdos comunitarios son mucho más que papel del recuerdo. Son instantes de la vida que hacen parte de nuestras propias historias que merecen ser contadas.
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Esperen pronto la fecha para la socialización de álbumes de familia, y exposición en el Museo Casa de la Memoria.



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