Proceso salud-enfermedad en Medellín

Fotos: uno de los bloques del Hospital

San Vicente de Paúl. Abajo: cuerpo médico del

antiguo Hospital San Juan de Dios, fotógrafo

Benjamín de la Calle, año 1916.

Por Carlos E. López Castro


Un somero recorrido por la mala calidad del agua como causas de las enfermedades y por el deficiente sistema de salud en Medellín. La historia mundial nos obliga a iniciar contando sobre la cura de las enfermedades desde la utilización de las plantas, con los curanderos o con la hechicería. A partir del

descubrimiento del bacilo de Koch todo cambia desde una visión científica y biológica.


CURANDEROS

Y PLANTAS

Desde los tiempos antiguos de los griegos y los egipcios, se creía que las enfermedades provenían de espíritus malignos. Que existían seres diabólicos que dañaban la salud del ser humano al entrar su soplo tóxico en el cuerpo o en el alma. De la misma forma, existían curanderos que preparaban sus rezos o sus pócimas con plantas especiales. La presencia de esos seres malignos, daban la explicación de las causas: las enfermedades. Y la más próxima representación eran los gusanos que además iba asociada a la descomposición de los cadáveres.

Se crearon templos sanatorios donde se dejaban a los enfermos, luego de algunos rituales, para que pasaran varias noches y fueran sanados en los sueños por espíritus o dioses. Las yerbas y los emplastos también eran formas de aliviar las enfermedades. Con nuestros indígenas se tenía: la hoja de coca, empleada en anestesias locales; la corteza de quina, contra la malaria; y el veneno de las flechas llamado curare, usada para relajantes.


CIENCIA

Y CAPITALISMO

Se cuenta que, en el siglo XIX con la industrialización en muchas ciudades del mundo, donde se trabajaban largas jornadas hasta de 18 horas y con la falta de condiciones laborales e higiénicas, nace la necesidad de solucionar los problemas. Robert Koch en 1882, descubrió en los enfermos de tuberculosis el bacilo de Koch. Con este aporte a la medicina, a la ciencia y a la bacteriología, en 1905 mereció el Premio Nobel de Medicina y Fisiología.

El médico Pedro Luis Valencia G., en un ensayo escrito lo expresa así: “El inmenso desarrollo de las fuerzas productivas desatado por el capitalismo tiene su expresión también en el área de la salud. Wirchow descubrió la célula como la constituyente única de los organismos vivos, vegetales y animales. El comercio descubrió el microscopio como resultado de sus necesidades... Robert Koch logró demostrar mediante coloración ideada por él que en el esputo de los enfermos tuberculosos hay un organismo microscópico de características especiales.1

Koch y su equipo de trabajo, también descubrieron que la bacteria Vibrio cholerae era la causante del cólera. Al aislar la bacteria en cultivo puro, pudieron demostrar que el agua contaminada era la vía de transmisión de la enfermedad. Con lo que se llamó “Los postulados de Koch”, se demostró el origen infeccioso de muchas enfermedades. Esta etapa de la historia de la ciencia se conoce como la “Edad de Oro de la Microbiología”.


INDUSTRIA E HIGIENE

Entre los años 1912 hasta 1928 el promedio de mortalidad en Medellín era de 17.1, superior al del resto de Antioquia. En la misma época, la población de Medellín había aumentado en 13.599 habitantes de los cuales 7.672 fueron personas llegadas de los pueblos de Antioquia. Los campesinos llegaban a la ciudad a buscar una oportunidad de trabajo, para mejorar sus condiciones de vida, como resultado de la industrialización que estaba en aumento, además por la demanda educativa. Estas aglomeraciones en las fábricas y en planteles educativos, sumado a la falta de higiene y a la mala calidad del agua, permitía la proliferación de enfermedades infectocontagiosas. Fue así como los médicos se convirtieron en la autoridad que debía obedecer los habitantes, pero con el apoyo de la iglesia y los gobernantes locales. Durante varios años fue activa la participación de los médicos y trabajadores de la salud con su presencia en la Sociedad San Vicente de Paúl, en la Comisión Sanitaria, en la Sociedad de Mejoras Públicas y en el Concejo de Medellín. Además, publicaron manuales de higiene entre los años 1905 a 1950.

En 1911, el Concejo Municipal estableció la Policía de Aseo, cuyas funciones eran: “Atender preferentemente todo lo que se refiere a aseo e higiene de la ciudad, quedando comprendido en ello lo relativo a la barrida de calles y plazas, deshierbe de las mismas, blanqueamiento y lucida de los muros, así como la vacunación de animales, el arreglo de cajas de aguas… y reforma y construcción de aleros y de aceras”. Además, la Policía de Aseo debía organizar el barrido de las plazas y avenidas, y la limpieza de los arroyos que cruzaban la ciudad… En 1917 y a instancias del cuerpo médico se creó la Comisión Sanitaria Municipal. La Comisión debía encargarse de garantizar la salud y las condiciones higiénicas de la ciudad… supervisar la desinfección de las casas de pobres donde morían personas con enfermedades contagiosas…”2


ENFERMEDADES

En Medellín, sin estadísticas de morbimortalidad, algunas enfermedades que afectaron a los habitantes, entre finales del siglo antepasado y las primeras décadas del siglo XX fueron: Disentería (años 1889,1896, 1901). Tifo (1889, 1894, 1905). Gripe (1898, 1901, 1917, 1918). Viruela (1883, 1895, 1917).

Otras enfermedades fueron: El paludismo, cólera y sarampión, que dejaban numerosos muertos. Con la mala alimentación y la falta de higiene se presentaba el contagio de tuberculosis y la tisis. Las infectocontagiosas originadas por la mala calidad de agua, que se convertían en mortales por falta de tratamiento, fueron la fiebre tifoidea, la diarrea, la enteritis y las disenterías. Raquitismo y consunción (por la mala alimentación), bronquitis aguda, tétanos, bronconeumonía, tosferina, sífilis, dengue, paludismo.

En el período 1915-1920 la diarrea y la enteritis alcanzaron un promedio de 278 muertes de niños anualmente. En 1929 fue cuando más niños murieron por esta causa, con 483 decesos. Estas muertes estuvieron asociadas a las malas condiciones del agua, contaminada con cocobacilos debido a las diferencias en la tubería de barro del acueducto, que permitía la contaminación con las aguas negras del precario alcantarillado… El raquitismo y la consunción revelan la desnutrición que padecían los sectores pobres de la ciudad. En el grupo de los niños entre uno y quince años, la disentería ocupó el segundo lugar en causas de mortalidad. El pico más alto fue en el año 1921, cuando produjo 121 muertes y alcanzó el carácter de epidemia…3

En 1920, mientras en Medellín morían docenas de niños por la mala calidad del agua, una enfermedad mundial mataba millones de personas. El antioqueño Luis Tejada, sobre la gripa española, escribía en El Espectador: “Yo no sé si hace siglos moría más gente que hoy, a causa de endemias y epidemias; no sé si las famosas pestes de la Edad Media provocarían hecatombes espantosas como las que ha provocado la gripa ahora en pleno siglo de refinamientos químicos. ¡Seis millones de muertos en seis meses!”


AGUA Y SALUD

Durante finales del siglo XIX y las primeras décadas del XX, las estadísticas que se conocen sobre las principales causas de la mortalidad en Medellín fueron por las aguas contaminadas y la falta de higiene. A partir de la tercera década la situación cambia porque se presta atención a este problema. Pero, no fue de la noche a la mañana ese proceso para sanear y mejorar las condiciones de un acueducto precario hecho de ladrillos de barro que se contaminaba con agua del alcantarillado. Veamos, a continuación, algunos años importantes en ese cambio a alcantarillado de hierro y tratamiento del agua con cloro, lo que bajó las estadísticas de enfermedad y muerte.

Año 1788, el gobernador Antonio Mon y Velarde ordena la apertura de desagües subterráneos para evacuar las aguas negras de las casas hacia las calles y la construcción de una pila en la Plaza Mayor (hoy Parque de Berrío. 1911, todavía la población de escasos recursos depende de las fuentes públicas para el suministro de agua. Se cuenta con 88 surtidores, alimentados básicamente de las aguas de Piedras Blancas y Santa Elena. 1912, se contrata la construcción del acueducto metálico. 1917, se inicia la instalación de las tuberías metálicas. 1919, se crean las Empresas Públicas Municipales para la prestación del servicio de acueducto, principalmente. La tarifa era de $1,50 por instalación. 1922, el municipio suspende el arrendamiento de aguas por particulares e inicia la revisión de los medidores privados y de los títulos de propiedad sobre las aguas. 1923, el ingeniero norteamericano George C. Bunker recomienda suspender los acueductos de barro, por sus efectos negativos sobre la calidad del agua. Con base en los estudios de este experto se implantaría más tarde el sistema de desinfección con cloro para minimizar los riesgos de enfermedades de origen hídrico. 1924, empieza a instalarse la tubería metálica en Belén, La América y El Llano. 1925, se inaugura la primera planta de sistema con cloro en La Tablaza. Se empieza a registrar una disminución del 7% en los índices de mortalidad por enfermedades de origen hídrico. Se inicia la instalación sistemática de tanques de almacenamiento. 1940, se emprende el aprovechamiento de las quebradas Piedras Blancas y Santa Elena, tratadas únicamente con cloro. 1952, el embalse de Piedras Blancas entra en servicio. 1955, se constituyen las Empresas Públicas de Medellín como establecimiento autónomo.4


EL CORONAVIRUS

El coronavirus Covid-19 tuvo su origen en la ciudad de Wuhan, en China. A mediados del mes de diciembre de 2019. Las autoridades sanitarias de Wuhan detectaron una serie de casos de neumonía producida por una causa desconocida. Los coronavirus son una serie de virus llamados así por su forma, ya que tienen una especie de corona (como la de un reloj) alrededor del virión, del ‘núcleo’ del virus.

Sin embargo, el primer análisis comparativo de esta nueva enfermedad determinó que el 2019-nCov (nombre provisional del virus que finalmente fue denominado SARS-CoV-2), era “suficientemente distinto” de los otros dos betacoronavirus de gravedad detectados en humanos, el SARS y el MERS, para ser considerado como una nueva enfermedad: el Covid-19.

Sobre el origen del coronavirus, las opiniones y teorías han sido de toda clase: Que es una venganza de China; que es un virus creado en un laboratorio; que fue una enfermedad creada para controlar la explosión demográfica; o que el culpable de todo es Bill Gates. El virólogo francés Luc Montagnier, premio nobel de medicina en 2008 por descubrir el virus del VIH, dijo a varios medios de comunicación en Francia que: “al analizar el genoma del nuevo virus, la conclusión es que no saltó de manera espontánea de la naturaleza, sino que es producto de bioingeniería sofisticada”.

Hasta el sábado 25 de julio de 2020, el covid-19 había dejado 639.273 muertes en el mundo. En Colombia, el Ministerio de Salud entregó un nuevo balance con cifra total de fallecidos de 8.269. En Antioquia, los fallecidos por COVID-19 asciende a 321 de los cuales 204 en Medellín. Antioquia alcanzó el tercer puesto con más contagios con 23.035.


CONCLUSIONES

Al recordar que durante muchos años el agua era propiedad privada en Medellín, veíamos que la enfermedad y muerte era más propicia para los habitantes pobres y desprotegidos. Hoy, aunque supuestamente el coronavirus no escoge estrato social, no es lo mismo una cuarentena para las poblaciones pobres que no tiene como cubrir las necesidades básicas de alimentación, que para los estratos altos que tienen dinero para sobrevivir. Esta cuarentena que nos ha encerrado durante más de catorce semanas, entre muchas otras enseñanzas, nos hace ver que la falta de seguridad alimentaria que no pudieron garantizar los gobernantes municipales, departamentales y nacionales es un fiel reflejo de que la peor enfermedad de todos los tiempos es la corrupción. Lo cierto es que los cuatro meses de encierro en las casas, nos hizo sentir, como escribió Albert Camus en su libro La Peste: “El deseo irrazonado de volver hacia atrás o, al contrario, de apresurar la marcha del tiempo, eran dos flechas abrasadoras en la memoria”.

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NOTAS:

1 Revista Facultad Nacional de Salud Pública, Pedro Luis Valencia G. Algunos apuntes históricos sobre el proceso salud-enfermedad. vol.25 no.2 Medellín Jul/Dic. 2007)

2 Catalina Reyes. La vida cotidiana en Medellín, 1890-1930. Colcultura, 1996. Tercer Mundo Editores. Ps. 118-119.

3 Ibid. Ps. 136-137.

4 Revista Historias Contadas # 91, Carlos E. López Castro. Historia del acueducto y el agua en Medellín. junio de 2014. Fuente: www.epm.com.co


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