Piper Pimienta Díaz
- historias contadas
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Por Álvaro Noreña Jiménez
«...La noche nos entrega el cielo como paisaje y como brújula. Nos permite ver el negro terciopelo de fiesta del universo con sus lentejuelas, las estrellas, que nos guían y nos inspiran. Este país perdió su noche y por lo tanto perdió su derecho a cielo. No se dan cuenta de que la tierra es una estrella y que también somos parte del cielo...» (Fragmento del «Monólogo de Iván, el bailarín» en «El Bar de La Calle Luna» de Samuel Vásquez).
Edulfamit Molina Díaz. Tenías un nombre edulcorante o de remedio. Eras una cometa de alto vuelo. Un negro vestido de blanco. Que en La Paila, levitó sobre su pasos blancos. Azotó baldosa de lo lindo. Siempre cantó, bailó y movió el esqueleto con todo el alma. Una escultura de la música. Portador de una arquitectura de 1,89. Eres algodón de azúcar.
Resuenan los trombones de oro. La claridad de tu voz. Sonero Mayor. Que no pare la rumba y suene la clave. Caña nacida al viento. Sangre de sabrosura. Sabor de melao y miel. Cadencia de sol, cumbia, salsa, y guaguancó.
Para vos todas las flores. En especial las margaritas amarillas. A la Memoria del Muerto. Con tus pasos de abanico. Volveré a pasarte por mi corazón con tu pisado brincadito y tu eléctrico esqueleto.
Siempre estarás en La Loma de La Cruz. Ayunando los cristianos penitentes. Las bailadoras con sus polleras. Suavecito. Y vos con tu baile y reversibles.
Mirá ve. Queda en la memoria: Un diciembre en Cali 1981. La vecindad de coros con Héctor Lavoe e Ismael Miranda. Ellos podrán decir: Que eras un gran amigo: el músico peruano Alfredito Linares; Jimmy Salcedo; el genial pianista cartagenero Joe Madrid; el director musical de orquesta y pianista guajiro Armando Manrique; Wilson Saoko Manyoma, Joe Arroyo, el cantante Jairo Licazale, el vocalista sucreño Juan Piña; los trombonistas Gustavo “El Pantera” García, Gilberto “Tripa Seca” Hernández, y Alberto Barros; las trompetas John “Saxon” Gaviria, Adolfo Castro y Luis Diaz ; el percusionista Willie Salcedo; el músico peruano Augusto Villanueva, bongosero de largo alcance; Wilson Vivero; el multi-instrumentalista Armando Escobar; el importantísimo guitarrista barranquillero Gabriel Rondón; y el productor y empresario barranquillero Ley Martín.
Sucesos que no volverán. Latín Brothers y un grito de felicidad. Julio Ernesto Estrada con Fruko y sus Tesos conjuraste pregones. Donde haya rumba siempre estarás vos. Porque nos enseñaste bailarín de seda a bailar la pena. Y aún no estaremos contentos.
El cañaveral siempre fue tu guarida. Tema que fue tu gloria en el parque central de la capital mundial de la salsa (Nueva York), con la Colombia All Stars, una orquesta que duró 96 horas, que emuló a La Fania All Stars.
Seguiremos buscando la forma de meterle el agua al coco. Como dicen en Cali. Buscando nuevas historias, estudios y orquestas para cantar descargas con: «El Combo Caleño», «El Combo Swing», «Combo Los Supremos», «La Sonora del Pacífico», «El Combo Candela».
Gracias a vos, a «Fruko y sus Tesos»: Cali, Colombia tuvo salsa. Qué paradoja que vos sos el creador de la frase que hizo famosa, a Cali, la capital del departamento del Valle del Cauca: «Cali es Cali, lo demás loma». Yo, nací en la loma de Sevilla, y allí replicamos: «Sevilla, es Sevilla, lo demás se inunda».
Dolido estoy por tu muerte violenta, en ese comienzo de junio de 1998. Han pasado 25 años. Te faltó vida. Y otras navidades de incendio.
Álvaro Noreña Jiménez
E-mail cierraojosandersen@gmail.com



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